Fácil Vs. Difícil
Un día Satanás y Jesús estaban conversando.
Satanás acababa de ir al
Jardín del Edén, y estaba mofándose y riéndose
diciendo: Si Señor. Acabo de apoderarme del mundo
lleno de gente de
allá abajo. Les tendí una trampa, usé cebo que
sabia que no podrían
resistir.
Cayeron todos!
¿Que vas a hacer con ellos? Preguntó
Jesús.
Ah, me voy a divertir con ellos. Respondió
Satanás. Les
enseñaré como casarse y divorciarse, cómo odiar y
abusar uno del otro, a beber
y fumar y por supuesto, les enseñaré a inventar
armas y bombas para que
se destruyan entre sí. Realmente me voy a divertir!
¿Y qué harás cuando te canses de ellos? Le
preguntó Jesús.
Ah, los mataré. Dijo Satanás con la mirada
llena de odio y
orgullo.
¿Cuánto quieres por ellos? Preguntó Jesús.
Ah, tu no quieres a esa gente. Ellos no
son buenos. ¿Por qué
los querrías tomar. Tu los tomas y ellos te odian.
Escupirán a tu
rostro, te maldecirán y te matarán. Tu no quieres
a esa gente!!
¿Cuánto? Preguntó nuevamente Jesús.
Satanás miró a Jesús y sarcásticamente respondió:
Toda tu sangre, tus lagrimas, y tu vida.
Jesús dijo:
HECHO!
Y así fue como pago el precio.
autor :William Crespo Castillo






carmen bianchi dijo
Gracias por compartir este testimonio, los milagros existen cuando hay fe, el amor de Dios es una fuerza que todo lo puede, Dios te bendiga y te de larga vida
26 Noviembre 2011 | 08:24 PM